Portugal paralizado por la huelga general
Estas medidas incluyen reducción de los salarios en la administración pública, congelamiento de jubilaciones, aumento del Impuesto del Valor Agregado (IVA) de 21 para 23% y cortes en las ayudas a familias indigentes.
La CGTP y la UGT, de tendencias comunista y socialista-socialdemócrata, representan cerca de 700.000 trabajadores de los 5.587.300 de portugueses que forman parte de la población económicamente activa entre 10,6 millones de habitantes.
Los mayores inconvenientes se registran en los servicios dependientes del Estado, los transportes públicos urbanos y suburbanos, escuelas, hospitales y servicios municipales. Sin embargo, están funcionando en parte los servicios mínimos estipulados en la ley de huelgas, tales como urgencias médicas, energía y abastecimiento de combustibles y agua, bomberos y los de las profesiones a las que la ley no permite adherir a la huelga: militares, fuerzas de seguridad, jueces y diputados.
Al concluir la mañana se denunciaron dos situaciones de violencia. La Unión de Sindicatos de Lisboa acusó a la policía de agredir al piquete de huelga de los trabajadores de Correos, Teléfonos y Telégrafos (CTT) del sector capitalino de Cabo Ruivo, hecho negado por el comando, que dice haberse limitado a garantizar que los funcionarios que deseen entrar a su puesto de trabajo pudieran hacerlo. Asimismo, en Vila Nova de FamalicÆo, en el extremo norte del país, el gerente del supermercado Intermarche atropelló a dos trabajadoras con su vehículo y extrajo un arma amenazando a los demás huelguistas. Las dos trabajadoras fueron hospitalizadas y el agresor fue detenido.
Fuente: http://www.librered.net/?p=1867
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