Mercado, desigualdad, cálculo mental, tabaco y sexo
Las personas de menores ingresos suelen ser los que compran en envases más chicos, y los que tienen más ingresos son los que mayoritariamente compran en envases grandes, por razones fáciles de comprender y más fáciles aun de comprobar. Como resultado, esta diferencia de precios -que no es nada de menor y que afecta a buena parte del consumo de los más pobres- incrementa en forma brutal la desigualdad en Chile
¿Por qué lo permite el Sernac, se preguntarán ustedes? Aventuro una respuesta: el productor saca sus cuentas de costos y el precio que le pone a su producto es resultado de ese cálculo. Por ejemplo, seguramente dirá que en el frasco chico hay más vidrio por gramo de café que en el envase grande o que envasar café en el frasco chico demanda incluso más tiempo que meterlo en el grande (cualquier analogía pueden guardársela). Esto le parece suficiente al Sernac, y su ámbito de acción va por otro lado, etc etc.
Igualmente el Sernac podría refutar tales argumentaciones fácilmente si quisiera. Tendría que partir con el principio básico de que uno está comprando café y no vidrio ni ninguna otra cosa y por lo tanto, el gramo de café debiera costar lo mismo independientemente del tamaño del envase (salvo envases de lujo, claro está). El productor tendría que sacar la cuenta de cuánto le cuesta producir y envasar la totalidad de su producción, y ahí ponerle un precio único al producto que vende.
¿Por qué no hace eso el Sernac? Seguramente porque no está ni ahí, y porque nuestras instituciones son clasistas, y para no meterse en líos con los empresarios.
Ahora bien, por esas cosas del mercado o del azar, no siempre se cumple la regla de que a mayor tamaño, menor precio unitario.
Es el caso del las cajetillas de Kent-4. Una cajetilla normal, o sea, de 20 puchos, cuesta $1.800, lo que da $90 por pucho. La cajetilla chica, de 12 puchos, cuesta $1.000, lo que da $83,33 por pucho.
A los fumadores de kent-4 les recomiendo dejar de fumar primero que nada, y en su defecto, comprar cajetillas chicas, salen un 7,4% más baratas que las grandes.
Iba por la calle sacando estas cuentas con un amigo, y él se preguntó a cuánto sale un pucho de la cajetilla chica. Dijo más o menos así: 1.000 dividido por 12 … puta … ¿cuánto será? Yo le respondí sobrado y en pocos segundos: 83,33 pesos.
¿Cómo se hace? Fácil, aquí va.
Primero que nada, hay que darse cuenta de que 12 = 4 x 3. Luego entonces, para calcular 1000 dividido por 12, dividimos por 4 primero y el resultado lo dividimos por 3.1000 dividido por 4 es 250, todo el mundo lo sabe. Ahora sólo falta calcular 250 dividido por 3.Pero resulta que 250 = 240 + 10 (hago esto porque 240 es múltiplo de 3, obvio)240 dividido por 3 todo el mundo lo sabe, es 80.Y 10 dividido por 3 también lo sabe casi todo el mundo, es 3,33.Sumamos 80 y 3,33 y tenemos el resultado: 83,33¿Vieron que era fácil?(La última parte también se podía hacer diciendo que 250 = 240 + 9 + 1, lo que da de inmediato que 250 / 3 = 80 + 3 + 0,33 = 83,33)
Aprovecho la oportunidad para recordarles a los señores varones que parte del humo del tabaco atraviesa las paredes de los alvéolos pulmonares y entra al torrente sanguíneo (y otra parte se queda en las paredes de los alvéolos, obstruyendo el paso del oxígeno y disminuyendo así la capacidad aeróbica del vicioso). Bueno, el torrente sanguíneo pasa por las venas del pene y parte del humo se queda en las paredes de las venas del pene y no sale más. Con el paso del tiempo se acumula tanto residuo de humo en las paredes de las venas del pene, que éstas se vuelven rígidas y en esas condiciones no hay erección posible, aunque el pobre hombre esté caliente como un fierro al rojo.
Lo peor de todo es que no hay tratamiento para este mal, ni el viagra sirve. Conque ya lo saben los fumadores, todavía están a tiempo, y que llegado el momento, no hay caso. Y el momento puede llegar a cualquier edad, cada organismo es distinto, puede llegar los 80 años, o a los 60, o a los 40 e incluso a los 24!!!!!!!!
Comentarios